LAS DOS CARAS DE UNA CHROMA

Una de las cosas que nos enamoró de las fixies urbanas desde el primer día fue su sencillez. Otra es que se puede ir en bici sin complicaciones, sin pensar en la marcha que llevas o en cómo vas a subirla por las escaleras con lo que pesa…

Realmente el placer de darte una vuelta con una bici por tu ciudad es de las cosas más simples que hay, y las bicis deberían ser igual de simples para que puedas disfrutar de ese placer de una forma inmediata, sin tener que prepararlo con cinco días de antelación. Coger la bici de casa y ya está, a disfrutar, a sentir el aire en la cara y deslizarte ligero por las calles. Para nosotros en Chroma, las bicis que mejor te permiten hacer eso son las fixies.

Sin embargo, ahí fuera, fixie es igual a extremo, sólo para los más duros, sólo para los ¨hipsters¨, sólo para los jóvenes, sólo para los hombres. Nosotros no creemos que tenga que ser así. Las fixies Chroma son íntegras y pueden ser tan salvajes como tú quieras, pero también respiran pureza, simpleza y son súper fáciles de llevar. Nuestra intención es acercar el puro y sencillo placer de ir en bici por la ciudad a todos los que quieran acordarse de cómo disfrutar de los pequeños placeres de la vida.

¡A rodar!