1) Porque más que una bici, compras una forma de ver el mundo. Realmente rodar sobre una fixie es diferente a cualquier otra sensación, o, quizás sea que es igual a aquella sensación que tuviste el primer día que conseguiste aguantarte sobre 2 ruedas. ¡A volar¡
Con tu fixie eres más feliz, más fuerte, más ligero, más libre, ves el mundo sin interrupción y estás dentro y fuera de él.

2) Porque las fixies (y las Chroma más) son elegantes y de lineas puras, acordes con el estilo urbano. Nada más estético que una Chroma, bonitas, chulas, únicas. Realmente no hay mejor complemento para los que verdaderamente les gusta la ciudad que una fixie como las de Chroma Bikes.

3) Porque son ligeras, nunca se rompen y puedes levantarlas con una sola mano para subirlas a casa. Lo primero que me sorprendió de mi fixie Chroma es que ¡podía subirla al ascensor sin complicarme la vida! Y, si la subida era demasiado empinada, bajar de ella y empujarla con los dedos. Además, con tan pocas piezas, no tengo que ir pensando en el taller. Todo lo que ser rompa lo arreglas tú mismo. Y, si se te estropea, no te preocupes, ¡tenemos el taller para ti!

En fin, hay tantas razones,….